Mark Twain

   Mark Twain (1835-1910). Cuando Samuel Langhorne Clemens era niño, vivía en la pequeña pobla­ción ribereña de Hannibal (EE. UU.). Esto sucedía en los románticos días en que los barcos de vapor cruzaban el río Misisipí y los niños de la población crecían entre el ruido de la activa vida de la ribera en sus oídos.
   El gran humorista norteamericano nació en la pequeña pobla­ción de Florida, de donde sus padres se trasladaron al activo puerto fluvial de Han­nibal. Allí, creció, ad­quirió los rudimentos de su educación, apren­dió el oficio de impre­sor, y más tarde, se hizo piloto de río. Vio tantas cosas interesan­tes y tantas gentes en sus viajes, que cuando empezó a escribir, su pluma se hizo famosa, pero por su seudónimo, pues su verdadero nombre fue durante mucho tiempo desconocido para sus ad­miradores. Mark Twain significa señala dos brazas, y es expresión usual entre los pilotos del Misisipí al efectuar sondeos.

¿Por qué se dice "hace un tiempo de perros"?


   Nuestro compañero el perro no siempre ha sido querido y cuidado como ahora. Durante mucho tiempo ha sido
despreciado y maltratado, y con frío, viento y lluvia los pobres perros eran los únicos que estaban en la calle.
   Con el fin de indicar algo desagrada­ble, la palabra «perro» adquiere un sentido despectivo en muchas de las expresiones populares. La idea proviene de que en otros tiempos el perro era considerado como una criatura vil y de­sagradable. Se dice «un tiempo de pe­rros» hablando de una lluvia torrencial, un tiempo de nevadas o un frío muy intenso.

¿Dónde se encuentran las Puertas de Hierro?


   Para abrirse camino en los Cárpatos, en la extremidad norte del macizo de los Balcanes, el Danubio, uno de los más importantes ríos europeos, ha logrado excavar un desfiladero que se conoce con el nombre de "Las puertas de hierro".
   En realidad, las Puertas de Hierro no son otra cosa que la salida de un largo desfiladero atravesado por el Danubio en la frontera de Rumania y Yugosla­via conocido con el nombre de desfi­ladero de Cazane. A lo largo de 5 kiló­metros la corriente del río es tumultuosa. Las aguas encajonadas, arremolinándose entre dos paredes rocosas de 500 a 600 metros de altura, pasan entre las ruinas de viejos castillos. El valle del Danubio, de grandes proporciones en otros trechos, apenas alcanza aqui una anchura de 200 metros. Para hacer navegable el río, Rumania y Yugos­lavia, estados ribereños, han construido una presa y un canal que evitan toda clase de peligros a las numerosas em­barcaciones que recorren el Danubio durante, todas las estaciones del año.