La Biblia, el Libro de libros


   El Antiguo Testamento es sagrado para los judíos, así como para los cristianos. Cuenta la historia del pueblo hebreo. En él, también, están las enseñanzas de los profetas hebreos.
   El primer libro en el Antiguo Testamento es Génesis. "Génesis" significa "el principio". Los nombres de muchos otros libros del Antiguo Testamento tienen los nombres de los profetas.
   Uno de los capítulos más recordados en el Antiguo Testamento es el Salmo 23. Comienza así: "El Señor es mi pastor..."
   El Nuevo Testamento relata la historia de Jesús y sus discípulos. Cuenta, también, los inicios de la iglesia cristiana.
   La mayor parte del Antiguo Testamento fue escrito en hebreo. Un poco en arameo. El Nuevo Testamento fue escrito primero en griego. Posteriomente, toda la Biblia fue traducida al latín. Ahora se ha traducido en cientos de idiomas.
   Es común que diferentes traductores que tratan de convertir una frase en hebreo, griego o latín a un idioma moderno usen palabras diferentes. Esto explica porque hay diferentes versiones de la Biblia en un mismo idioma
   Toda la Biblia fue traducida por primera vez al idioma inglés en 1382. Ha habido muchas traducciones posteriores en este idioma. 
   Aunque la Biblia no fuera sagrada, mucha gente sensible la leería. En ninguna parte hay historias mejores, poemas más hermosos o cartas más significativas. Tampoco encontraríamos en ninguna otro lugar proverbios más sabios. La Biblia no sólo es sagrada. También es gran literatura.

La flexibilidad de nuestra columna vertebral


Tal vez alguna vez pensaste que tu columna vertebral era perfectamente recta hacia arriba y hacia abajo. En realidad, no lo es, y por una buena razón. Desde una vista lateral, se puede ver en ella una curva larga en forma de S. La curva le añade fortaleza a nuestra columna vertebral; la ayuda a absorber las sacudidas cuando caminamos o corremos, y aparte, la hace más flexible.

La columna vertebral humana está compuesta de 33 huesos o vértebras.

Cuello—siete vértebras (cervicales)
Espalda superior—doce vértebras (torácicas)
Espalda baja—cinco vértebras (lumbares)
Sacro—cinco vértebras a menudo fusionadas en un solo hueso
Cóccix—cuatro vértebras frecuentemente unidas entre sí

Número total de vértebras = 33

Origen egipcio de nuestro calendario

    Es sabido que de los babilonios hemos heredado la subdivisión del día en horas, y de la hora en mi­nutos. Fueron a su vez los egipcios los primeros en subdividir exactamente el año en 365 días; se descuidaron sólo en aquellas seis horas, aproximadamente, que hay de más; y este error, con el correr del tiempo, causó una diferencia entre el calenda­rio y la marcha de las esta­ciones. En el año 46 a. de J.C., durante el reinado de Julio César, los astrónomos de Alejandría corrigieran el error. Nació entonces el año bisiesto, o sea un año, cada cuatro, que tiene un día más; este día sirve pre­cisamente para emparejar las seis horas que, sumándo­se durante cuatro años, dan un día entero (calendario juliano). Pero como se trata de casi seis horas, el ca­lendario necesitaba un ulte­rior perfeccionamiento. En el año 1582, en el reinado del papa Gregorio XIIIf se decidió suprimir el año bi­siesto en el último año de cada siglo, tres veces cada cuatro siglos (calendario gregoriano). Desde hace dos mil años los hombres utili­zan, pues, un calendario que se llamó juliano, prime­ro, y gregoriano después, basados ambos en el egipcio.