¿Cómo seca la ropa una secadora?


   Las cosas sólo se mueven cuando hay una fuerza que las empuja o las atrae. No pueden moverse por sí mismas. Tenemos una noción de cómo funcionan algunas fuerzas como la fricción, el magnetismo y la gravedad. Las fuerzas también pueden cambiar la velocidad a la que se mueve un objeto. Cuando las cosas aumentan su velocidad, se dice que se aceleran y cuando la disminuyen, desaceleran.
   Si un objeto es empujado o atraído por una fuerza, comienza a moverse en una línea recta y sólo puede cambiar de dirección, o ir más rápido o más despacio, si interviene una fuerza diferente. Las cosas que se mueven en círculo, como las ruedas o los trompos, están cambiando de dirección constantemente para poder girar. También actúa otra fuerza, llamada centrípeta, la cual empuja al objeto hacia el centro del círculo para mantenerlo girando.
   Si giras un balde lleno de agua a una buena velocidad, el agua permanecerá en el balde a causa de la fuerza centrípeta que hace que el agua gire en círculos. Pero si no giras lo suficientemente rápido, el agua se derramará.
   La fuerza centrípeta se usa en las secadoras para sacar el agua de las prendas mojadas. Las secadoras dan vueltas a la ropa mojada a gran velocidad en un tambor, para secarla. La ropa gira al mismo tiempo que el tambor. De esta manera, cuando la ropa se aplasta contra el tambor, el agua tiene que salir. Primero, por los cientos de pequeños orificios que hay en las paredes del tambor y después, por los desagües.

¿Quién era Sileno?

   En la mitología griega, Sileno era uno de los sátiros, espíritus primitivos del bosque y compañeros del dios Dionisio. De los viejos sátiros mayores, uno en particular, considerado el hijo de Hermes o de Pan, y una ninfa, era el tutor y guardián de Dionisio, a quien solía acompañar en sus viajes. Sileno fue una vez recibido hospitalariamente por el rey Midas, por lo que éste recibió del agradecido Dionisio el don del "toque de oro". Cuando se le atrapaba en una borrachera, Sileno podría verse obligado, igual que el dios marino Proteus, a profetizar el futuro.
   En el arte Sileno es representado como un pequeño hombre viejo, calvo, enorme panza y en un estado de embriaguez jovial.

¿Cómo los animales evitan las plantas venenosas?

   Aunque las especies de plantas venenosas son relativamente pocas en número, el número de individuos es muy grande. Con tantas plantas venenosas creciendo en amplias áreas, uno podría preguntarse cómo la vida animal ha sobrevivido tan bien. La respuesta es que los animales parecen ser capaces, de alguna manera que no siempre entendemos, de evitar estas peligrosas formas de vegetación.
   Es una vieja creencia de que en la selva, si un hombre come lo mismo que comen los monos, no va a correr ningún riesgo de consumir vegetación venenosa. Ciertamente, los animales parecen saber instintivamente cuales plantas son seguras para comer. Algunos animales pueden evitar ciertas plantas, ya que estas emiten un olor desagradable. Pero incluso, si las plantas venenosas no emiten ningún olor — o por lo menos un olor que sea perceptible para los seres humanos — los animales parecen ser capaces de evitarlas.
   Ciertos animales de pastoreo también suelen mantenerse alejados de diversos musgos y helechos que, por lo que sabemos, no son venenosos. Sólo podemos suponer que estas plantas son perjudiciales para estos animales de alguna manera.