7 beneficios del ejercicio

¿Cuál es el secreto para tener más energía y vivir saludable por muchos años? Trata de realizar sesiones de ejercicios sencillos en tu tiempo libre. Establece una rutina diaria o, al menos, para tres días de la semana. Algunos de los beneficios del ejercicio se describen a continuación.

1. Fortalece el sistema cardiovascular y respiratorio
El ejercicio permite mejorar la circulación de la sangre a través de tu corazón y venas. La presión sanguínea ayuda a mantener la circulación en forma óptima. También la respiración ayuda a conservar el ritmo del flujo sanguíneo y puede mejorar la cantidad de oxígeno que llega a las células. ¿Más beneficios? Se reduce la formación de placas en las arterias, se disminuye el colesterol y se regula la presión arterial.

2. Mantiene fuertes los huesos y músculos
Los ejercicios de fortalecimiento disminuyen el riesgo de padecer de osteoporosis. Caminar, flexionar tus brazos y piernas, mover tus músculos y huesos me­joran tu coordinación y balance, reduciendo el riesgo de caídas accidentales.

El enigma del Mary Celeste

El asunto: La desaparición de la tripulación del Mary Celeste.
Cuándo: Noviembre de 1872.
Dónde: El Océano Atlántico.
El misterio: El 4 de diciembre de 1872, el Dei Gratia, un bergantín inglés comandado por el capitán David Read Morehouse, estaba en alguna parte entre Nueva York y Gibraltar cuando su tripulación descubrió un barco que se movía de un modo extraño y errático. El foque y la vela de estay delantera estaban colocados y navegaba con viento de estribor. Cuando la tripulación del Dei Gratia se puso al habla con él, no hubo respuesta. El capitán ordenó al piloto, Oliver Deveau, remar hasta allí y averiguar qué estaba sucediendo. Esta parte de la tripulación identificó al barco como el Mary Celeste, que había estado atracado en Nueva York al mismo tiempo que el Dei Gratia.

¿Quién fue el primer hombre en volar?

   Según un mito griego, Dédalo, el inventor ateniense, fue el primer hombre en volar. Él y su hijo, Ícaro, habían sido encarcelados en la isla de Creta por el rey Minos. Con el fin de escapar, el ingenioso Dédalo construyó alas con plumas de águila y cera.
   Mientras volaban, Ícaro se aventuró demasiado alto por lo que el sol derritió la cera que mantenía las plumas juntas. El muchacho se ahogó en el mar, por lo que en su recuerdo su padre llamó Icaria a la tierra cercana al lugar de la caída de su hijo. Entristecido, Dédalo continuó con su vuelo y llegó a Sicilia, a varios cientos de kilómetros de distancia.
   También hay una vieja leyenda inglesa sobre un tal rey Bladud que, durante su reinado en el siglo IX antes de Cristo, construyó sus propias alas para volar. Pero su vuelo duró poco y cayó al vacío.
   El sueño de volar continuó, pero invariablemente, en todas las leyendas, el piloto logra alzarse por un momento como un pájaro para luego caer como una piedra. Tuvieron que pasar más de 26 siglos después del vuelo del mítico rey Bladud cuando por fin los hombres volaron por el aire (en globo) y regresaron a tierra de manera segura.