¿Por qué las hojas cambian de color en el otoño?


   Muchos de los colores que vemos en el otoño están siempre presentes, pero por lo general están ocultos a la vista, dice Susan Carpenter investigadora del Arboretum de la Universidad de Wisconsin-Madison.
   Las hojas de los árboles y otras plantas tienen tres pigmentos principales: carotenos, antocianinas y el pigmento fotosintético, clorofila, que captura la energía del sol para producir alimento para las plantas. Como el pigmento más abundante, la clorofila es lo que da a las hojas su color verde en primavera y verano.
   Otro producto químico en las hojas, la auxina, controla un grupo especial de células en la base de cada tallo de la hoja, llamada capa de abscisión. Durante la temporada de crecimiento, la auxina evita que esta capa se desarrolle plenamente y bloquee los pequeños tubos internos que conectan cada hoja con el resto del sistema circulatorio del árbol.
   En el otoño, sin embargo, los días más fríos y cortos desencadenan el fin de la producción de auxina, lo que provoca que la capa de abscisión crezca y corte la circulación del agua, los nutrientes y el azúcar a las hojas. Cuando esto sucede, la clorofila se desintegra rápidamente, dejando que el caroteno se luzca por fin en el amarillo de las hojas del arce, álamo y abedul.
   La antocianina, por su parte, nos ofrece el naranja y el rojo de los arces, robles y zumaques. Cuando hay menos sol, las antocianinas no son tan activas y las hojas tienden a ser más anaranjadas o amarillas que rojas.

VitaVallis, el vendaje que cura las heridas sin utilizar medicamentos

  Científicos rusos han desarrollado un método para la curación de heridas sin la necesidad de antibióticos que, sí es cierto, puede resultar tan revolucionario como el descubrimiento de la penicilina.

  El milagro del nano-vendaje, llamado VitaVallis, creado por investigadores en Tomsk, Siberia, ayuda a limpiar las heridas de todos los tipos conocidos de bacterias tóxicas. No se pega a las heridas y cura las quemaduras, los cortes y las heridas infectadas de dos o tres veces más rápido que los métodos tradicionales. El vendaje detiene el sangrado y la inflamación, elimina la hinchazón y estimula la regeneración de la piel. También ayuda a eliminar el dolor y el olor fétido de heridas.

  Lo más notable acerca de VitaVallis es que no contiene antibióticos y por lo tanto es eficaz contra las bacterias resistentes a las drogas, un problema que carcome actualmente a la medicina clínica.

  "El método tradicional para el tratamiento de heridas es la aplicación de vendajes antisépticos para matar los microbios patológicos; mientras lo que hace nuestro vendaje es 'chupar' los microbios de la herida sin administrar ningún medicamento," dice el Dr. Lerner Marat, cuyo laboratorio en el Instituto de Física de la Fuerza y Ciencias de los Materiales de Tomsk desarrolló la tecnología.

  El nuevo método fue desarrollado al aplicar un poco de física a la medicina. Se basa en el hecho tan conocido de que las bacterias patológicas suelen llevar una carga eléctrica negativa. Los investigadores de Siberia pensaron que un material con carga positiva debería ser capaz de extraer las bacterias de las heridas.

  El secreto del vendaje antiséptico VitaVallis es la carga positiva de fibras nanométricas de alúmina que arrastra a los microbios cargados negativamente y los encierra en la capa absorbente.

  "El método funciona con todos los tipos de microorganismos y no importa si son resistentes a los antibióticos o no", dice el doctor Sergey Psakhye, Director del Instituto de Física de la Fuerza de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias. "No hay nada parecido a nuestro método en el mundo."

¿Por qué soñamos?


   Influenciada por Sigmund Freud, mucha gente solía creer que los sueños eran una forma de lidiar con los pensamientos y asuntos que eran demasiado dolorosos o extraños para hacer frente durante la vigilia. A partir de esta idea, surgió un campo entero para la interpretación de los sueños.
   La mayoría de los científicos ya no creen en esto, sin embargo. "La verdad es que no sabemos realmente por qué soñamos", dice Brady Riedner, un investigador del Centro del Sueño y la Conciencia de la Universidad de Wisconsin-Madison. "Lo que sí sabemos es que durante el sueño, el cerebro está tan activo como durante la vigilia, pero de una manera diferente".
   Riedner explica que debido a que el cerebro durmiente está en su mayor parte desconectado del resto del mundo, su actividad llega a ser más espontánea, rebotando de un pensamiento a otro, sin un aparente orden lógico. Es por eso que los sueños – aunque algunos nos parezcan muy reales – tienden a desarrollarse de maneras extrañas e impredecibles.
   Al mismo tiempo, no todos los sueños son totalmente aleatorios. A menudo están relacionados a hechos y pensamientos de la vigilia. ¿Por qué? Los científicos saben que la estructura del cerebro está determinada por los estímulos que recibe en la vigilia, por ejemplo, se sabe que los pensamientos y experiencias refuerzan las conexiones entre las neuronas. Los sueños, por lo tanto, quizá sólo sean los ecos de estos cambios cerebrales que suceden durante el día.
   Otra hipótesis dice que la actividad del cerebro al soñar sirve para modificar el cerebro aún más. Resolver esto es uno de los grandes objetivos en la investigación de los sueños, agrega Riedner.