¿La Atlántida fue realidad o ficción?

Durante miles de años, muchas personas han buscado, soñado, y hablado de este continente, que se dice que desapareció de la faz de la Tierra.

Algunos expertos creen que la Atlántida es sólo un mito. Otros creen que realmente existió. Hoy en día, el único lugar que parece tener la respuesta al misterio de la Atlántida es una isla en el Mediterráneo frente a las costas de Grecia. Se llama Santorini.

Los arqueólogos han encontrado pruebas de que Santorini poseía una antigua civilización. Esta civilización fue destruida por una erupción volcánica que fue cuatro veces más potente que la de Krakatoa. Las pruebas que han descubierto hacen que muchas personas lleguen a la conclusión que tal vez esta isla es todo lo que queda del "continente perdido" de la Atlántida.

Aunque la cerámica, pinturas y edificios en ruinas en Santorini no sean una prueba concluyente de que haya sido la Atlántida, los arqueólogos esperan descubrir nuevos hechos que lo comprueben.

¿Pueden las plantas producir petróleo?

Según científicos de la Universidad de Toronto en Canadá, las plantas no sólo producen electricidad e hidrógeno, sino que también pueden producir petróleo.

Las plantas están haciendo justamente eso en tanques especiales. El petróleo es producido por las plantas en dos pasos. En el primer paso, las bacterias de las plantas usan la fotosíntesis para hacer alimentos.

Un segundo conjunto de organismos vegetales comen este alimento y se llenan con una sustancia aceitosa y espesa que tiene todas las cualidades de combustión del petróleo crudo pesado.

Los investigadores de la Universidad están seguros de que su nuevo método de utilizar plantas para la producción de petróleo será más barato y más rápido que conseguir el crudo de esquistos o arenas bituminosas.

¿Qué tan caliente es un rayo?

En ese millonésima de segundo en el que el destello cegador de un rayo explota a lo largo de su trayectoria, el aire en ese camino se calienta a temperaturas increíbles, a veces, cinco veces más caliente que el calor en la superficie del Sol.

Los rayos pueden viajar a una velocidad de 210.000 kilómetros por hora, y llegan alcanzar temperaturas cercanas a los 30.000 ° C. Que es lo suficientemente caliente como para convertir el sílice de la arena en vidrio.

Este es el calor que causa la expansión violenta del aire que percibimos como un trueno. Los meteorólogos creen que nuestro planeta está siendo golpeado y maltratado por al menos 2.000 tormentas eléctricas cada hora. Esto significa que entre la tierra y el cielo hay un intercambio de unos 8 millones de rayos cada día.