El tejedor

    El tejedor tradicional utiliza el telar manual. Fabrica tejidos con hilos de lana, lino o seda producidos con medios artesanos.
    El rendimiento del telar manual es muy inferior al de los telares mecánicos; pero, en cambio, permite obtener copias de telas antiguas, fieles en el dibujo, el color, la materia prima y la textura. También permite emplear fibras nuevas para crear modelos de lujo inéditos. El tejedor, si dispone de local apropiado, puede trabajar a domicilio por cuenta de un empresario o por cuenta propia. En este caso ha de asegurar la venta de su producción y puede especializarse en mantelerías, tejidos para la decoración, telas para vestidos especiales o artículos más sencillos y de más fácil venta, como pañuelos o chales. A fin de vivir de su oficio, el tejedor ha de tener gusto, experiencia e iniciativa.