El san Bernardo


El útil san Bernardo, un perro invaluable en labores de rescate
Estos perros, de una raza antiguamente muy extendida en Suiza, logra­ron celebridad con el nombre de san Bernardo porque los monjes de la hospedería-refugio del desfiladero del Gran San Bernardo, en los Alpes, los educaron como salvadores de los alpinistas extraviados.
Un pelo muy espeso protege al san bernardo, animal de gran tamaño dota­do de extraordinaria fuerza. En su edad adulta llega a alcanzar el peso de un hombre. Es valeroso y tenaz y posee un olfato muy fino que le permite dirigirse en medio de un violento temporal de nieve, en busca del cuerpo de un alpi­nista sepultado por un alud. Pende de su cuello un barrilito lleno de una bebida alcohólica destinada a reanimar al excursionista extraviado. Frente a la hospedería del Gran San Bernardo se ha erigido una estela en recuerdo de "Barry", el más famoso de esos perros salvadores. Treinta perros de esta raza, bien entrenados para su cometido, es­tán siempre preparados en la hospede­ría, para salir en misión de salvamento de posibles víctimas de la montaña.