La planta del tomate

PROCEDENCIA DEL TOMATE
tomates
Al igual que tantas otras plan­tas alimenticias cultiva­das hoy mundialmente (la papa, el maíz, el chile (pimiento), la calabaza, el cacao...), el tomate es de origen americano. Aún existen en el Perú y Ecuador especies silvestres de pequeños frutos redon­dos y rojos, en racimos.
Se cultivaba en México (donde lo llamaban "xitomatl" y en Amé­rica Central en la época del Des­cubrimiento, y fue llevado a Es­paña en el año 1532, de donde se extendió por el resto de Europa. La familia vegetal a que per­tenece, si bien tiene ejemplares útiles, como la papa, el tabaco, etc, también incluye plantas venenosas como el chamico, el bele­ño, la yerba mora, la belladona.
Se ha mejorado, mediante el cultivo, la calidad y el rendimien­to del tomate. Se han obtenido así, aplicando científicos métodos de selección y cruzamientos, tipos y variedades para diferentes usos (frescos, conservas, jugos, salsas, mermeladas, etc.), de tal manera que su cultivo y consumo se ha generalizado en todo el mundo.

DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA
La tomatera es una planta her­bácea que, bajo cultivo, es anual; su tallo, poco resistente, se rami­fica y extiende profusamente, por lo que es necesario sostenerlo con tutores (cañas o enramadas), so­bre todo para que soporte el peso de los frutos.
El follaje está formado por ho­jas compuestas, con folíolos (hojuelas simples) peciolados, de bor­de dentado, peninervados, vellosos, y en número variable (de 5 a 11).
Una característica de su in­florescencia es la floración paulatina, escalonada, lo que permite que más tarde haya en la planta unos frutos ma­duros y otros recién formados.

EL FRUTO
Es una baya carnosa cuya forma, tamaño, coloración y consistencia, varía con la es­pecie: los hay esféricos, acha­tados y piriformes; jugosos y de pulpa apretada; rojos y verdosos.
En las divisiones internas del fruto (lóculos) existen numerosas semillas pequeñas y aplanadas, envueltas en una sustancia gela­tinosa, rica en fósforo, que la semilla consume en su formación.

DISTINTAS FASES DEL CRECIMIENTO DE LA PLANTA
El proceso natural de maduración da a los distintos tipos de frutos el color específico. La coloración del tomate obedece a la presencia de tres clases de pigmentos: la clorofila (verde), la ca­rotina (amarilla) y la licopene (roja). El color verde perdura has­ta el comienzo de la madurez y, cuando ésta se completa, el fruto presenta el característico y uniforme color rojo fuerte.

LAS PLAGAS QUE LA ATACAN
La planta del tomate tiene, en las diferentes etapas de su des­arrollo, muchos enemigos. Entre los más perjudiciales pueden seña­larse: las enfermedades criptogámicas, o sea las que tienen por causa hongos y mohos (peste negra, viruela del tomate, mildiu, man­cha bacteriana, oídio, etc.), que se combaten con fungicidas.