¿Cómo funciona un cierre ?

   A ambos lados del cierre, adosadas a los bordes de la prenda, corren dos hileras dentadas, de plástico o metal. Cada uno de sus dientes tiene por debajo una cavidad semi­circular, y por la parte de arri­ba un saliente en forma de pico. Al subir el cierre, éste opri­me los dientes unos contra otros en un ángulo determinado, de for­ma que cada pico se introduce en su agujero correspondiente. El cierre es puntiagudo por un lado. Así, los picos pueden salir de las cavidades cuando realizamos la operación inversa de bajar el cie­rre para abrir.
   El cierre fue inventado en 1884 por el sastre vienes Peduschka. Pero hasta 1911, perfeccionado por el sueco Gideon Sundback, no desarrolló un mecanismo de cierre que funcionara con precisión. Los modernos sistemas de cierres renuncian a los dientes in­dividuales y sustituyen el cierre por lazos espirales de plástico que comprimen mutuamente sus hileras dentadas, asegurando su perfecto funcionamiento.