La Tierra del Fuego

   Navegando del Atlántico al Pacífico, Fernando de Magallanes descubrió, en 1520, las tierras que denominó Tierra del Fuego, archipiélago separado de la punta sur de América por el estrecho que lleva el nombre del famoso navegante.
   Contrariamente a lo que su nombre podría sugerir, la Tierra del Fuego es un lugar frío, donde las nieves perpetuas empiezan a los 700 metros de altitud. Entre las brumas del estrecho, Magallanes divisó los numerosos fuegos que los indígenas encendían para calentarse o para atraer a los peces. Y llamó a esta región Tierra de los Fuegos. Los indígenas de esta tierra están en vías de desaparición, diezmados por una serie de epidemias: doscientos o trescientos onas y akalufs son los últimos supervivientes. Durante mucho tiempo conservaron sus costumbres primitivas: cazaban el guanaco (especie de llama) con un arco y flechas, pescaban con un arpón con punta de hueso y se vestían con una simple túnica de piel.