¿Quiénes eran los Capuleto y los Montesco?

Capuleto y Montesco fueron dos ricas e influyentes familias de la ciudad italiana de Verona. Entre ellos existían antiguas discordias y se odiaban a muerte. Romeo, hijo y heredero de los Montesco, se enamora de la hermosísima Julieta, hija y heredera de los Capuleto. Gracias a los buenos oficios de fray Lorenzo, que desea ver acabada la antigua rivalidad entre las dos familias, Romeo y Julieta se casan secretamente. Aquel mismo día, a primeras horas de la tarde, Romeo mata en duelo a Tibaldo, primo de Julieta y muy estimado por ella. Como castigo, el príncipe destierra a Romeo de Verona. El infeliz Romeo, que no puede vivir lejos de su amada, se desespera, y el bueno de fray Lorenzo intenta consolarle:
—El hombre no es sino un montón de polvo si le falta valor para sostenerse— le dice.
Romeo se despide de Julieta y parte hacia Mantua, cumpliendo así la orden de destierro. Para los jóvenes enamorados, este fue el principio de la tragedia. El señor Capuleto, padre de Julieta, exige a su hija que se case con el conde Paris. Julieta, anonadada, acude a fray Lorenzo en busca de consuelo. El clérigo aconseja a la muchacha que vuelva a su casa, se muestre alegre y de su consentimiento al nuevo matrimonio. Sin embargo, deberá beber un brebaje que la hará dormir profundamente, con todas las apariencias de la muerte, durante cuarenta y dos horas. Sus padres pensaran entonces que ha muerto y la conducirán al panteón de la familia. Entre tanto, fray Lorenzo habría avisado a Romeo, el cual vendría y se la llevaría consigo a Mantua. Julieta sigue las indicaciones de fray Lorenzo: bebe la pócima y cae en un sueño de apariencia mortal. Sus padres, desolados, la creen muerta y el mismo día que había sido señalado para celebrar su matrimonio con Paris, es conducida a la cripta. Romeo, en Mantua, recibe la noticia de la muerte de su amada antes de que llegue el mensajero de fray Lorenzo y pueda decirle que se trata únicamente de una muerte aparente. Deseperado, acude al panteón de los Capuleto con la intención de suicidarse junto al cadáver de su amada. Lo hace así y muere poco antes de que Julieta recupere el conocimiento. Julieta, desesperada, se da muerte con una daga. Los padres, hermanados por la tragedia de sus hijos, deciden olvidar los viejos rencores. Los infelices ancianos, aunque demasiado tarde, rivalizan entonces en cortesías: el senor Montesco promete levantar una estatua de oro a la memoria de Julieta, y el señor Cap¬leto, por su parte, promete levantar otra estatua a Romeo...

Esta es, a grandes rasgos, la historia que sirvio de argumento a Shakespeare para componer su inmortal tragedia R¬meo y Julieta, en la cual tiene que verse simbolizado el triunfo del amor sobre la muerte. Shakespeare esta considerado como uno de los más grandes escritores de todos los tiempos; la riqueza y profu-didad de las situaciones que describe, el análisis de los personajes que crea, algunos de los cuales se han convertido en símbolos (Hamlet, o la duda; Macbeth, o la ambición, Otelo, o los celos, etc.), y la belleza del lenguaje que emplea así lo acreditan. Sus dramas más famosos son: Hamlet, Otelo, El rey Lear y Julio César. Escribió también comedias: Las alegres comadres de Windsor, El sueño de una noche de verano, etc.