Escorpión radiactivo

    Una versión sintética del veneno del escorpión podría ser utilizada en el tratamiento de tumores cancerosos sin afectar el tejido circundante. Durante un experimento con fragmentos, o péptidos, de una proteína encontrada en este letal compuesto, conocido como TM-601, estos fueron utilizados para inocular yodo radiactivo a células tumorales. Tuvieron la habilidad poco común de pasar a través de la barrera de la sangre cerebral que impide a la mayoría de las sustancias nocivas de alcanzar el cerebro; el TM-601 puede ser un portador de quimioterapia directa a las células cancerígenas, reduciendo su crecimiento y sin presentar riesgos para otras partes del cuerpo. Los investigadores de Centro Médico Cedars-Sinai, en Estados Unidos, esperan que este péptido pueda ser efectivo para combatir otros tipos de cáncer.