El cabo de Buena Esperanza


   Este cabo, el más conocido de los promontorios africanos, se halla situado en el extremo sur del continente. Da nombre a la ciudad de El Cabo (Capetown) y a la provincia del mismo nombre de la Unión Sudafricana.
   En 1487, el navegante portugués Bartolomé Díaz descubrió el alto promontorio rocoso que parece limitar el sur de la costa atlántica africana. Lo denominó "cabo de las Tormentas" por el aspecto amenazador que en aquel lugar presentaba el océano, agitado por un viento furioso. El rey Juan II prefirió el nombre de "Cabo de Buena Esperanza", pues esperaba que después de cruzarlo los navegantes descubrirían, por fin, el camino de las Indias. En 1497, Vasco de Gama dobló el cabo por vez primera: la "Buena Esperanza" no podía quedar desmentida. En la actualidad, la zona se ha convertido en una reserva de pájaros, de fauna marina y terrestre y también de la flora regional.