¿Qué es el motor de arranque?

   En otro tiempo, el motor se ponía en marcha penosamente, a mano, por medio de una manivela. Ahora ésta sólo se usa, como recurso, en caso de avería del motor de arranque que la ha reemplazado. Afortunadamente; porque dada la potencia de los motores actuales, su manejo se ha hecho peligroso: un brusco retroceso de la manivela puede fracturaros la muñeca o romperos el brazo.
   Después de girar la llave —llave de contac­to— que establece el contacto de encendi­do, basta apretar un botón para que el arranque, pequeño motor eléctrico, ponga en marcha el motor. Se trata de una dina­mo que presenta una particularidad: el eje del inducido termina en una rosca sobre la cual puede deslizarse un piñón dentado, el bendix. Cuando el contacto provoca la rotación del eje del inducido, el piñón sigue, por inercia, los filetes de la rosca y va a engranarse en la corona dentada del volante del motor. Cuando llega al tope, la rotación del eje lo obliga a arrastrar la corona. En cuanto el motor gira por sus propios medios, el bendix, acabada su misión, se retira automáticamente. Existen otros sistemas en los que el engra­naje del bendix con la corona se provo­ca mecánicamente por la acción del pedal, antes de la intervención de la corriente eléctrica.
   El arranque va combinado a veces con el generador eléctrico en un solo dispositivo, la dinamo-arranque.