La Torre del Diablo

   Entre las sorpresas que nos brinda la naturaleza, el extraordinario paisaje de la Torre del Diablo, en el estado de Wyoming, se ha con­vertido en una famosa atracción turística.
   La torre del Diablo debe su exótico as­pecto a su origen volcánico: se trata sin duda del sorprendente moldeado de la chimenea de un volcán por la lava; que, al enfriarse, ha dado lugar a largas estrías verticales, semejantes a las que aparecen en el conjunto de prismas que jalonan la Calzada de los Gigantes en Irlanda. Una leyenda india afirma que dichas estrías son los zarpazos da­dos por un oso gigantesco de los bos­ques vecinos. El depósito basáltico ha adquirido una forma tan regular, que, a cierta distancia, presenta realmente el aspecto de una alta torre edificada por el hombre... a menos que la haya edi­ficado el propio diablo.