Reloj de cuco

   El rústico y encantador reloj de cuco, pin­tado, coloreado y barnizado, que se fabri­ca especialmente en Suiza y en Alemania, es un pequeño reloj de pesas. Tradicionalmente. las dos pesas están talladas en forma de piña.
   El mecanismo del pájaro autómata está constituido por una rueda de clavijas que gira con el mecanismo del sonido y levan­ta unas palancas de pestaña. Estas palan­cas van unidas, por un lado, a dos fuelles, y, por otro, al pájaro, montado en forma basculante sobre su percha. Cuando llega el momento de sonar, el cuco empuja la puerta, la abre y avanza rápido y puntual. Luego, es levantado por un alambre atado a su cola, lo cual hace que se incline hacia adelante, mientras que otro pequeño alambre, atado al pico, pro­voca la abertura de éste. En ese momento, las palancas accionan sobre los dos fuelles -cada uno de ellos dedicado a la emisión de una nota-, que se cierran bruscamente uno tras otro y producen el célebre "cucú" que se escu­cha en los bosques... y también en la Sinfonía pastoral de Beethoven. Una vez cumplida su misión "relojera", el pajarito de madera tallada se endereza juiciosamente y se retira tras la puerta, que lo oculta.
   Con medios muy sencillos y con un meca­nismo poco menos que rudimentario, se obtiene este juguete animado que hace penetrar un soplo campestre en los más cerrados hogares de las ciudades.