La Granja de San Ildefonso


   La villa segoviana de San Ildefonso, situada al pie del Guadarrama, fue, desde el reinado de Felipe V hasta 1931, sitio real. Son famosos sus jardines y el palacio de la Granja, cuya construcción se inició en 1721.
   Fue Felipe V quien, subyugado por los bellos parajes segovianos de la Granja -conocidos entonces por Balsaín-, qui­so imitar en esa zona los jardines y pa­lacios de Versalles. Las obras comenza­ron bajo su dirección personal en 1721; fue Jubarra, autor de los planos del pa­lacio real de Madrid, quien diseñó el palacio y los jardines. El real palacio de la Granja es un edificio monumental—la fachada mide 150 metros de longitud, 23 de altura en el centro y 13.50 en los laterales—, formado por un gran cuerpo rectangular, a cuya parte occidental está adosada la colegiata. Aunque, sin duda, lo más hermoso de la Granja son los jardines, que constituyen un enorme parque de 146 hectáreas. La belleza de sus fuentes, que forman caprichosos juegos de cascadas y surtidores, sitúa a estos jardines entre los primeros de Europa.