Agua para el Yermo

   Si en un clima cálido la precipitación pluvial es menor de 50 centímetros al año, la tierra no puede ser cultivada, pues la mayoría de las siembras necesi­tan riego suficiente. Aunque tales re­giones estén a cientos de kilómetros de un río, producirán ricas cosechas si se recurre a los modernos métodos de la ingeniería. Una sola presa en el Río Yangtzé, en China, sirve para regar cuatro millones de hectáreas de tierra árida. Muchos proyectos de irrigación, como el del Valle Central, en California, reciben agua por conducto de amplios canales de hormigón. A veces el agua es trasportada por tube­rías o por acueductos de piedra.
   Cerca de la mitad del agua que se usa en los Estados Unidos se dedica a la irrigación. La construcción de siste­mas de riego ha abierto al cultivo unos tres millones de hectáreas. Pero la irri­gación crea también un grave problema. Cerca del 97 por ciento del agua desti­nada a viviendas y fábricas vuelve a los ríos y puede ser purificada y vuel­ta a usar. Pero en la irrigación, casi toda el agua se pierde por evaporación, traspiración de las plantas y filtra­ción en los lechos de los canales que no están recubiertos de hormigón.