Vacunas para dejar el cigarrillo

  Como más de 70% de las personas que intentan dejar de fumar no lo logran, los laboratorios farmacéuticos están elaborando vacunas antinicotínicas que podrían ayu­dar a vencer el hábito para siempre. Cuando la nico­tina entra en el torrente sanguíneo, fluye al cerebro y produce un efecto estimulante. La vacuna NicQb crea anticuerpos contra la nicotina e impiden que llegue al cerebro, así que la persona deja de sentir placer y a la larga se reduce su ansia de fumar. En un estudio de la vacuna (que podría salir a la venta en cinco años), 57% de los participantes que produjeron anticuerpos en gran cantidad dejaron de fumar al menos durante cuatro meses.
  Se están probando también otras vacunas antita­baquismo y dos fármacos prometedores, rimonabant y vareniclina, que actúan bloqueando los receptores del cerebro que producen el efecto estimulante.