¿Por qué soñamos?

   Influenciada por Sigmund Freud, mucha gente solía creer que los sueños eran una forma de lidiar con los pensamientos y asuntos que eran demasiado dolorosos o extraños para hacer frente durante la vigilia. A partir de esta idea, surgió un campo entero para la interpretación de los sueños.
   La mayoría de los científicos ya no creen en esto, sin embargo. "La verdad es que no sabemos realmente por qué soñamos", dice Brady Riedner, un investigador del Centro del Sueño y la Conciencia de la Universidad de Wisconsin-Madison. "Lo que sí sabemos es que durante el sueño, el cerebro está tan activo como durante la vigilia, pero de una manera diferente".
   Riedner explica que debido a que el cerebro durmiente está en su mayor parte desconectado del resto del mundo, su actividad llega a ser más espontánea, rebotando de un pensamiento a otro, sin un aparente orden lógico. Es por eso que los sueños – aunque algunos nos parezcan muy reales – tienden a desarrollarse de maneras extrañas e impredecibles.
   Al mismo tiempo, no todos los sueños son totalmente aleatorios. A menudo están relacionados a hechos y pensamientos de la vigilia. ¿Por qué? Los científicos saben que la estructura del cerebro está determinada por los estímulos que recibe en la vigilia, por ejemplo, se sabe que los pensamientos y experiencias refuerzan las conexiones entre las neuronas. Los sueños, por lo tanto, quizá sólo sean los ecos de estos cambios cerebrales que suceden durante el día.
   Otra hipótesis dice que la actividad del cerebro al soñar sirve para modificar el cerebro aún más. Resolver esto es uno de los grandes objetivos en la investigación de los sueños, agrega Riedner.