¿Cuándo se descubrió la pól­vora?

   No es posible señalar con exacti­tud cuándo se descubrió la pólvora: algunos afirman que los chinos ya la utilizaban en los siglos XI y XII, para lanzar armas arrojadizas o bien disparar con fu­siles rudimentarios.
   Sólo en el siglo XV llegó a conocer­se en Europa con bastante exacti­tud la pólvora, pero la paternidad del invento la reivindican muchas ciudades que alegan haber sido la cuna del inventor de la pólvora.
   El más conocido de entre los pro­bables inventores es un tal fray Bertoldo de Friburgo, a quien su ciudad erigió un monumento.
   Se dice que este fraile, mientras lle­vaba a cabo experimentos en su la­boratorio, combinó los elementos integrantes de la pólvora. Una chis­pa accidental prendió en la mezcla y la consiguiente explosión le arran­có de las manos la tapadera o el mortero. Quienes introdujeron los primeros conocimientos acerca de la pólvora fueron los árabes, que habían aprendido su utilización de los chinos, con los cuales man­tenían relaciones de tipo comercial. La pólvora se difundió muy pronto por todo el mundo y fue causa de grandes males, aunque también se utilizó con numerosos fines pací­ficos.